LA VERDAD DETRÁS DE LOS SUEÑOS
“Todo lo que estamos experimentando en la vida
despierta ya lo hemos soñado con anterioridad”.
Teorías de Jung
Hay personas que opinan que los sueños son reflejos de la realidad y revelan nuestras preocupaciones, deseos, miedos y vivencias, de una manera simbólica, por lo que no tienen significados más allá de emociones hechas imagen.
Por otro lado, la humanidad se ha caracterizado por buscar el por qué de las cosas y en las culturas primordiales, encontramos la búsqueda de esa interpretación onírica, que es la técnica para asignar un significado a los elementos, voces, o imágenes que surgen en los espejismos de la mente.
De hecho hay registros escritos que datan de hace más de 3 mil 800 años de antigüedad, que revelan parte ese conocimiento o bien, existen pueblos como los Achuar, del amazonas, que incorporan la interpretación de los sueños a su organización social, creencias y vida común.
En el libro “La metamorfosis del poder: persona, mito y visión en la sociedad Shuar y Achuar”, Elke Mader explica que en esa sociedad, “el valor de los sueños está profundamente arraigado en una cosmovisión que atribuye un alto valor cognitivo a los estados alterados de la conciencia. La frontera entre la casualidad (sueño) y la ocurrencia infalible (visión)”
“En la concepción Shuar, el sueño hace posible que el humano pueda percibir otras formas del ser y otras relaciones diferentes de las que se percibe en las horas de vigilia. Pero también abre las puertas al conocimiento de sucesos futuros,” dice el autor.
La modernidad: Jung
Y no son sólo las prácticas místicas y religiosas o esotéricas, donde se valora a los sueños, pues es a partir del nacimiento del esquema teórico del psicoanálisis, que en la ciencia moderna, se revalora a la interpretación de los sueños, como una revelación de contenidos inconscientes y se convierte en una técnica clínica, usada en diversas ramas de la psicología moderna.
Carl Gustav Jung fue uno de los pioneros de la psicología profunda y se sabe que conoció a Sigmund Freud en 1907 en Viena; además de que ya había leído sus tesis y las respetaba mucho.
Para Jung hay dos tipos de inconsciente, que influyen en los sueños: el personal –memoria individual– y el colectivo –a partir de los símbolos y conceptos universales como los arquetipos–. Ambos influyen en los sueños.
De acuerdo con este investigador, en ellos aparecen a menudo cinco arquetipos:
El sí-mismo: la totalidad del hombre; una entidad sobre-ordenada al Yo, que es el consciente y el inconsciente; se representa por el embarazo, un bebé o un niño.
La persona: que es la apariencia y cómo el individuo se muestra ante los demás, según el grupo social al que pertenece; es uno mismo y lo que los demás piensan que es.
La sombra: todo lo que un individuo no quiere que se conozca; los defectos, malos recuerdos, angustias, dolorosas; suele aparecer en los sueños como imágenes de sujetos transgresores.
El alma: tiene dos polaridades, el ‘animus’ y el ‘anima’. La primera es la energía masculina que busca ser racional y la segunda, esencia femenina que incita a la intuición e imaginación.
El espíritu: presentarse en una situación crítica y decisiva de la vida; al soñar suele aparecer en forma de figuras ancestrales de potestad.
Según Jung, las imágenes del sueño no esconden un deseo insatisfecho, más bien revelan significados profundos; cree que el sueño tiene una función compensadora y educativa; así que un método de asociaciones libres era insuficiente para interpretar los sueños.
Freud
En su Interpretación de los sueños, Sigmund Freud analiza a sus propios onirismos para demostrar su teoría.
Así, distingue el sueño «manifiesto» y a los «pensamientos de sueño latentes», no conscientes que se expresan en un lenguaje especial. Este científico, indica que todos los sueños y pesadillas, representan un deseo del soñador, es decir, “son realizaciones disfrazadas de deseos reprimidos”.
En esos estudios, Freud revela varios puntos de importancia como las experiencias ocurridas en la infancia, el lenguaje «hieroglífico» y el método del «psicoanálisis;» considera que todo onirismo es interpretable y esa resolución recae en sus componentes; por eso se basa en una especie de libro de los sueños.







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