25/07/25

¿México aún es un país donde predomina el efectivo?

Aunque el uso del efectivo ha disminuido en los últimos años, sigue siendo el método más utilizado en México, representando el 35% de las transacciones en puntos de venta, cifra que supera ampliamente a países como Brasil (17%) y Chile (18%).

A pesar del avance del e-commerce y de las soluciones tecnológicas financieras, la cultura de pago en México mantiene fuerte al efectivo. De hecho, México lidera en América Latina con el mayor uso de efectivo en puntos de venta en 2024.

Esto se debe a que los métodos de pago no evolucionan en un vacío: responden a tradiciones, hábitos y contextos locales. Mientras que en algunos países las innovaciones son adoptadas rápidamente, en otros se requiere tiempo, confianza y adaptación.

Según el Global Payments Report 2025, el ecosistema de pagos en México ha vivido cambios notables en la última década. Por ejemplo, el uso de billeteras digitales en e-commerce creció del 6% en 2014 al 28% en 2024, y se estima que alcanzará el 37% para 2030.

Por su parte, el Banco de México señala que el efectivo sigue siendo el principal medio de pago entre la población: el 91% lo utiliza en sus gastos diarios, según su Estudio 2024.

La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) también lo confirma: el 85.2% de las personas usa efectivo para compras menores a 500 pesos. Aunque este porcentaje baja al 73.5% en compras mayores, sigue siendo alto. La costumbre (46%) es la principal razón por la que muchos prefieren este método, reafirmando el papel cultural del efectivo.

A pesar de esta preferencia, el uso del efectivo ha disminuido desde 2014, cuando representaba el 76% de las transacciones. Se proyecta que bajará a 31% para 2030.

Además, se observa una interesante mezcla entre lo digital y lo tradicional. Un 12% de las billeteras digitales se fondean con efectivo, y servicios como OXXO y 7-Eleven permiten pagar compras en línea en efectivo, representando un 7% del e-commerce en 2024.

En México, el uso de métodos de pago digitales no solo depende de la tecnología disponible, sino del entorno cultural. Por ejemplo, en Japón, donde la digitalización es altísima, el efectivo aún representa el 39% de las transacciones en tiendas físicas.

Confianza, tarjetas y acceso financiero

Las tarjetas de crédito en México están estrechamente ligadas al concepto de inclusión financiera. Hoy, dominan el comercio electrónico, con un 34% del valor transaccionado en 2024, por encima de las tarjetas de débito (22%).

En puntos de venta físicos, las tarjetas de débito siguen siendo clave en la transición hacia una menor dependencia del efectivo, representando el 25% del gasto.

Si bien en el pasado las brechas de infraestructura e inclusión financiera dificultaban el uso de tarjetas, hoy las fintech y la digitalización han ayudado a reducir esas barreras.

Sin embargo, la inclusión financiera aún no es plena: el 23.5% de la población no tiene productos financieros. Solo el 38% conoce la app CoDi, y apenas el 18.5% está familiarizado con DiMo.

Esta falta de acceso, sumada a la baja educación financiera, la informalidad y la conexión limitada a internet, dificulta el avance de los pagos digitales.

¿Por qué persiste el efectivo?

A pesar de contar con tecnología para realizar pagos instantáneos, la adopción de herramientas como DiMo (Dinero Móvil) sigue siendo baja. Los pagos de cuenta a cuenta (A2A) representan menos del 1% de las transacciones en punto de venta, lo que evidencia una desconfianza general hacia los canales digitales.

Mientras que países como Brasil y Chile han logrado reducir significativamente el uso del efectivo, en México este sigue predominando, especialmente en zonas rurales o con bajo acceso a servicios digitales.

La transformación no se logrará solo con infraestructura. Se necesita fomentar la confianza, mejorar la educación financiera y generar soluciones pensadas desde la realidad local. Solo así se podrá incluir a quienes aún permanecen fuera del sistema financiero digital.