“ME COSTÓ UN OJO DE LA CARA”
BREVES DEL ABARROTE
Hay frases que se van heredando generación tras generación y que no se deben tomar literalmente, una de ellas es: “Me costó un ojo de la cara”, se usa cuando alguna cosa es muy cara.
En una de las contiendas en las que el espanol Diego de Almagro peleó con los Incas, por lo que hoy es Perú, fue impactado por una flecha en el ojo, y en consecuencia lo perdió. Cuando rindió cuentas al emperador Carlos I, lo refirió así: “Defender los intereses de la Corona me ha costado un ojo de la cara”. La frase se difundió entre sus soldados, para definir las misiones más arriesgadas. Hoy la frase permanece.





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