TIPS PARA UNA MEJOR ECONOMÍA EN LA TIENDITA ¡DE LOS QUE SABEN!
Desde el anaquel
Hay palabras, lugares o personas con las que convivimos diariamente; sin embargo, irónicamente pocas veces nos detenemos a pensar en su origen, funcionamiento o razón de ser. Ejemplo de ello son las llamadas tiendas de abarrotes, mejor conocidas como “tienditas de la esquina” presentes en todas y cada una de la colonias e incluso en los lugares más recónditos de nuestro país y que son parte sustancial de la economía familiar y local.
Sitios en los que se pueden adquirir los más diversos artículos, según la definición de la Real Academia de la Lengua Española, “principalmente comestibles de uso cotidiano y venta ordinaria”, pero que sin duda alguna se han convertido en un imprescindible para nuestro día a día.
Y es que, quién no ha tenido que “pegar una carrera” para comprar una lata de chiles, un paquete de sopa, de servilletas o el muy acostumbrado refresco para alistar la comida en casa.
Es por ello, que algunos de los expertos en el tema; es decir, dueños y operadores de estos negocios nos comparten algunos de sus “tips” en pro de una economía favorable no sólo para la familia que sustentan, sino también para sus clientes.
Una tarea que no ha sido fácil, sobre todo en los últimos tres años en los que este canal de venta tradicional, están en competencia con los canales modernos: autoservicios y tiendas de conveniencia, que aumentan su presencia de forma vertiginosa.
Remedios Resendiz Mejía, dueña de una tienda de abarrotes acaba de aventurarse en este giro hace escasos tres meses, tiempo en el que ha aprendido que lo más importante para mantenerse vigente en el mercado es ofrecer variedad y buenos precios: “Mi hijo se va a la central y busca los mejores precios” así garantiza la satisfacción de sus clientes.
Pese a que a solo tres cuadras de su casa existe una tienda de conveniencia, afirma qué los costos de sus productos son más bajos, aunado al trato que da a sus compradores: “Hay que tener buen carácter y darle una buena cara a la gente, para que no se vayan”.
Respecto a sus estrategias de venta para el venidero 2017, Remedios compartió: “Cuando la venta está más baja surto un poco menos y alcanzo a tener todo lo que me piden. Así es esto debes tener lo que quieren o se van”. Táctica que aplica tomando en cuenta las fechas en el calendario, como sucedió el pasado Día de Muertos, cuando ofreció promociones en veladoras.
Un negocio que representó “mucha inversión”, pero con el mismo “buen carácter” con el que asegura debe atenderse a la gente, Remedios le da una buena cara al futuro, afirmando que “ahí la lleva”.
Con la apertura de su tienda, la comerciante de aproximadamente 50 años de edad, se ha unido al 49.2 % del universo de mujeres dedicadas a la actividad económica de compra y venta de productos, según datos arrojados por el Inegi en su informe del 2009, en el que sostiene que existen más de 580 mil “tiendas de abarrotes, ultramarinos y misceláneas” en nuestro país.
Por su parte, María de los Ángeles Peñaflor ya ha cumplido cuarenta años al frente de su negocio. “Cuando empecé no me daba abasto, no había tanta competencia” recuerda, antes de hablar de las tiendas OXXO que tiene a su alrededor y ante las que tiene una desventaja, pues en su negocio no acepta pagos con tarjeta. Sin embargo, atribuye su permanencia a su clientela, que en su mayoría se trata de los jóvenes que asisten a la universidad cercana a su local.
Esta última aseveración confirma los datos señalados por Nielsen (compañía especializada en investigación de mercado) cuyos sondeos afirman que el consumidor mexicano decide su lugar de compra basado en tres principales factores: cercanía (91%), que el tiempo de pago sea rápido (41%), y que los productos ofrecidos le hagan su vida más fácil (30%).
Requisitos que, aunque de manera empírica, son bien conocidos por la señora Peñaflor, quien con cuatro décadas dedicadas al comercio ha aprendido a tratar a sus compradores, aplicando la famosa frase de: “el cliente siempre tiene la razón”, aunque con las debidas excepciones, en las que la experiencia le ha valido para no ser presa de abusos e injusticias.
En el primer semestre de este año, la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas (ANAM), -que abastece a 8 de cada 10 negocios de este giro en el territorio nacional, canal tradicional que además representa el 45% de su mercado total-, reportó un crecimiento de 9 por ciento, lo que podría indicar; cambios en los patrones de gasto y en las preferencias de los consumidores, quienes por su ritmo de vida buscan adquirir los productos necesarios con la inmediatez y proximidad que ofrecen estos establecimientos.
Los canales de venta al mayoreo, han actualizado sus estrategias de venta implementando cobros con vales y en últimas fechas, en muchos de ellos, con tarjetas de crédito o débito. Apostando al potencial de sus segundos consumidores (tiendas de abarrotes y misceláneas), por lo que incluso los propios fabricantes han puesto la mirada sobre estos canales tradicionales de distribución.
En el aparente repunte de estos negocios locales, David, co-propietario de “La ventanita”, una tienda con antigüedad de aproximadamente 25 años, afirma que “para seguir en el negocio hay que actualizarse”. Razón por la que en su local de aproximadamente 6 metros cuadrados, además de refrigeradores donde hay toda clase de bebidas y productos lácteos, exhibidores de botanas, galletas y anaqueles en los que no falta la mayonesa, la cátsup y hasta algunos medicamentos de un botiquín básico, cuenta con una terminal, “así les das la opción de pagar como quieran”, decisión que le ha valido para aumentar sus ventas “sobre todo a finales de quincena”.
Y es que, de cada 100 personas dedicadas al comercio, diecinueve de ellas han encontrado en las tiendas de abarrotes y misceláneas, la forma de sustentar sus hogares. Eso sí, según los consejos del mismo David para enfrentar el inicio de un nuevo año: “siempre hay que tener un ahorradito”









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